Habilidades Sociales

Asertividad. La habilidad social central.

Personas asertivas

Empecemos con una curiosidad: el término asertividad deriva de la palabra aserto, que significa «afirmación de la certeza de algo».

¿Has oído hablar de la asertividad?

Si tu respuesta es afirmativa espero ayudarte a aclarar un poco más el concepto y su implicación en nuestras vidas. Si tu respuesta es negativa te aseguro que a partir de ahora este término no te será indiferente.

Asertividad, ¿qué es?

La asertividad es útil para opinar, hacer preguntas, rechazar peticiones, expresar lo que sientes, etc. sin que te sientas mal por ello. Es una condición de gran importancia en la calidad de nuestras vidas.

En general, hay dos maneras de entender la asertividad: como habilidad social o como estilo de comunicación.

Asertividad como habilidad social.

La asertividad es la habilidad social de conocer y defender los derechos propios (derechos asertivos), entendiendo y respetando al mismo tiempo los derechos de los demás. Comprendiendo que hay límites que respetar en ambos sentidos (de mí hacia los demás y de los demás hacia mí).

La asertividad es la base de una buena convivencia: me respeto y te respeto.

Características de los estilos de comunicación pasivo, agresivo y asertivo.

Estilos de comunicación: pasivo, agresivo y asertivo.

Asertividad como estilo de comunicación.

La asertividad también se refiere a un estilo comunicativo claro, firme, directo y no ofensivo.

Viene a ser una alternativa socialmente más adecuada que una forma agresiva o intimidatoria. Por otro lado, es una forma más beneficiosa para la persona que la respuesta pasiva o sumisa. En la imagen se muestran algunas de las características de los tres estilos comunicativos.

En definitiva, con asertividad se expresa lo que realmente se piensa sin que el mensaje sea agresivo pero tampoco frágil. De esta manera se muestra respeto por los derechos, sentimientos y opiniones propios al tiempo que se respetan los de los demás.

¿Qué tal se te da decir «no» ante las peticiones o presiones de los demás?

La asertividad se manifiesta claramente en saber decir «no» con serenidad.

Debes tener en cuenta que si respondes «sí» cuando en realidad no deseas hacerlo, tus necesidades no serán satisfechas. Nadie sabrá lo que sientes o necesitas realmente a no ser que lo expreses abiertamente, de manera asertiva (los demás no «adivinan»).

Pero no es solo decir «no». También es plantear abiertamente que piensas algo diferente o incluso ser capaz de dar la razón al otro.

En definitiva, la asertividad es conocer lo que quieres (y lo que no) y saber expresarlo. Incluso, es saber expresar el «no sé». Todo ello sin incomodarte o alterarte.

¿Por qué ser asertivo?

Podemos afirmar que la asertividad es la habilidad social «central». ¿Por qué? Porque en ella confluyen otros aspectos de la persona como la madurez, el autocontrol, la gestión de emociones, la autoestima o las habilidades de comunicación.

La asertividad se considera la forma de actuar necesaria para la buena ejecución de las habilidades sociales en general.

Por otra parte, el comportamiento asertivo es reconfortante en sí mismo. Piensa en el malestar que produce no haber sido capaz de decir lo que pensabas en alguna ocasión importante para ti. Piensa, ahora, en las veces que sí fuiste capaz y venciste al miedo. También cuando en lugar de ser agresivo, tomaste el control y supiste explicarte sin atacar.

Además, se ve reforzado por las consecuencias positivas que genera al mejorar nuestro entendimiento con los demás y al aumentar la probabilidad de conseguir de nuestros objetivos y defender nuestros intereses legítimos.

¡Y lo mejor de todo es que la asertividad puede ser entrenada!


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Gracias por tu tiempo y atención.

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